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June 30 Cinco meses: es lo que se tarda en volverte invisibleSabía que el director del periódico no valora demasiado mi trabajo. Sospechaba que mi estilo no le entusiasma precisamente. Ya me había dado indicios de que mi presencia en esta redacción no es lo que diríamos imprescindible. Deduje hace tiempo que para que me escuche tengo que quedarme un rato parado en su oficina antes de repetirle lo que le acabo de decir. Son cosas que uno sabe, asume y supera, pero es duro oir que, al saber que Anaïs se va, el puto desdentado le pregunta a María "¿Y qué vas a hacer sola?": cara de perplejidad, ojos abiertos y presumo que incluso arqueamiento de cejas para responderle "Bueno, me quedo con Miguel..." "¡Ah, claro, claro". Sí, claro, claro... Tehuacán, Puebla (México), 29 de junio de 2007 June 28 Pequeña Miss SunshineSin ti, María y yo nos habríamos venido igualmente a México. Sin ti, también habríamos conocido a Regina y tendríamos los mismos muebles que tenemos. Sin ti, habríamos seguido yendo a Córdoba cada fin de semana y habríamos estado en Veracruz, El Tajín, Orizaba y demás sitios. Sin ti, seguramente habríamos conocido de cualquier forma a Abel, Chon, Diseña tu moda y resto de elementos. Sin ti, María se habría presentado a sus exámenes. Sin ti, yo me habría apuntado y retirado de clases de baile. Sin ti, estaríamos trabajando también en El Mundo y las discusiones con Guzmán serían exactamente las mismas. Y, sin embargo, ésta es la mejor forma que he encontrado de decirte que nada habría sido lo mismo sin ti... Buena suerte, Sete. Tehuacán, Puebla (México), 28 de junio de 2007 Y dale con los vídeosBueno, vosotros no lo habéis padecido, pero éste es un intento más (con toda probabilidad igual de fructífero...) de empezar a colgar videos en este blog. Lo he probado todo y ya he llegado hasta youtube (sí, verdad que para muchos éste habría sido el paso básico, pero oye, nunca fui de los más listos de mi clase -bueno, ni de la terraza de mi casa, siquiera...-). El video en cuestión, son las fotos del carnaval de Veracruz, así que no os hagáis grandes ilusiones con nada nuevo; eso sí, como funcione, ya sabréis que espera una temporadita de más vídeos que textos: es lo que tiene darle a un niño un juguete nuevo... A ver si hay suerte Tehuacán, Puebal (México), 27 de junio de 2007 June 13 Reflexiones sobre periodismo (y II)Seamos objetivos y justos - El mundo reflejado en los medios (Ryszard Kapuscinski) - "Los ojos de la guerra" "Volvamos al punto de partida: ¿cómo reflejan los medios el mundo? Desafortunadamente lo hacen de manera muy superficial y fragmentaria. Se centran en las visitas de los presidentes y en los atentados terroristas, pero incluso a esos temas se dedican cada vez menos. Según Le Monde Diplomatique de agosto de 1998, en los últimos cuatro años la audiencia de los telediarios de las tres principales redes de la televisión norteamericana disminuyó de un 60 a un 38 por ciento del total de los telespectadores. En los tres telediarios indicados, el 72 por ciento de las noticias de primera plana son de carácter local y se relacionan con la violencia, las drogas, los atracos y las violaciones. Las noticias del extranjero ocupan no más del 5 por ciento del tiempo de los telediarios, pero son muchas las ediciones en las que no se transmite ni una sola. En 1987 el semanario Time (su edición norteamericana) dedicó 11 portadas a los temas internacionales, mientras que 10 años más tarde, en 1997, solamente una. La selección de las informaciones se basa cada vez más en la norma de que "si contiene sangre, sirve". Vivimos en un mundo paradójico, porque, por un lado, se dice que el desarrollo de las comunicaciones ha conectado a todos los puntos del planeta entre sí, lo ha convertido en una aldea global, mientras que, por otro, la temática internacional ocupa cada vez menos espacio en los medios, desplazada por la información local, por las noticias sensacionalistas, por los chismes y por todas las novedades utilizables. Pero seamos objetivos y justos. La revolución de los medios está en pleno desarrollo. Se trata de un fenómeno totalmente nuevo en la civilización humana, demasiado nuevo para que ésta haya podido generar ya los anticuerpos necesarios para combatir las patologías que genera: la manipulación, la corrupción, la arrogancia, la veneración de la porquería. La literatura que trata sobre los medios es muy crítica, a veces incluso apabullante. Tarde o temprano influirá, al menos de manera parcial, sobre el desarrollo de los medios. Además, tenemos que reconocer que hay mucha gente que se sienta ante el televisor porque espera ver exactamente lo que las televisiones le ofrecen. Ya en los años treinta el gran filósofo Ortega y Gasset escribió en La rebelión de las masas que la sociedad es una colectividad de personas satisfechas de sí mismas y, en particular, de sus gustos y preferencias. Por último, el mundo de los medios es muy complejo y diverso. Se trata de una realidad con muchos niveles. Por eso, junto a los que constituyen la mayor basura, junto a los que ofrecen la falsedad, hay otros estupendos: hay magníficos programas de televisión, excelentes emisoras de radio y espléndidos diarios. Y de lo bueno también hay tanto que la persona que realmente quiere llegar hasta la información honesta, hasta la reflexión profunda y hasta el saber sólido, puede encontrar de todo y en grandes cantidades. Más difícil es disponer del tiempo necesario para poder asimilar toda la oferta existente. Con frecuencia acusamos a los medios para justificar así el letargo en que se encuntran sumidas nuestras propias conciencias, nuestra falta de sensibilidad y de imaginación, nuestra pasividad. Esos aspectos positivos de los medios existen porque en el mundo entero, en las redacciones de los diarios, estudios de radio y emisoras de televisión hay gente extraordinaria, gente sensible y de gran talento, gente que siente que el prójimo es algo muy valioso y el planeta en que vivimos un lugar apasionante, merecedor de ser conocido, comprendido y salvado. Esa gente trabaja con frecuencia con máxima abnegación y entrega, con entusiasmo y espíritu de sacrificio, renunciando a las comodidades, al bienestar e incluso a la seguridad personal. Su único objetivo es dar testimonio del mundo que nos rodea y mostrar los muchos peligros y esperanzas que encierra". En fin, que sirva como dedicatoria a Kapuscinski y a toda "esa gente" que le dan a esta profesión todo lo que ha hecho que me metiera en esto, con la esperanza de convertirme en uno de ellos... Tehuacán, Puebla (México), 12 de junio de 2007 June 12 Reflexiones sobre periodismo (I)Vale, sé que la gente que lee esto (bueno, quien dice "gente" dice mis padres...) no tiene ningún interés en leer ralladas mentales sobre el periodismo, pero yo sí, y ayer leí un artículo que Ryszard Kapuscinski escribió para la revista "Claves de Razón Práctica" y que se llamaba El mundo reflejado en los medios y que sé que si no anoto en algún sitio lo olvidaré en dos días. Yo he llegado hasta este artículo gracias a un libro que me prestó un gran amigo (gracias Iñigüín) y que os recomiendo a los pocos que os interese el periodismo de guerra: "Los ojos de la guerra". En fin, bastante largo es ya el extracto del artículo que voy a poner, y por eso mismo lo voy a dividir en dos posts, para hacerlo más asequible. Pero bueno, que no me enrollo más; os dejo con Kapuscinski, o, como diría otro amigo, el viejo Ryszard... Cómo que no tengo razón, si lo he visto en la tele - El mundo reflejado en los medios - "Los ojos de la guerra" [...] "Analicemos el problema de la pobreza, seguramente el más grande de los que existen desde la finalización de la guerra fría. Veamos cómo es tratado por las grandes redes de la televisión. La primera manipulación llevada a cabo consiste en presentar la pobreza como sinónimo del drama del hambre. Sabemos que dos terceras partes de la humanidad viven en la miseria, provocada por una división injusta del mundo en ricos y pobres. Mientras tanto, el drama del hambre aparece sólo de vez en cuando y en territorios aislados, porque suele ser un drama de dimensión local. Además, sus fuentes están, con frecuencia, en cataclismos naturales como la sequía o las inundaciones. En otras ocasiones la causa son las guerras. Además, los mecanismos de liquidación del hambre, en tanto que plaga aparecida de manera repentina, son bastante eficaces. Para combatirla son aprovechados los excedentes de alimentos de que disponen los países ricos, enviados a los lugares de carencia de manera masiva y en operaciones de gran envergadura. Y esas operaciones de liquidación del hambre, por ejemplo en Sudán o Somalia, es lo que suele mostrar la televisión. Mientras tanto, no se dice ni una sola palabra sobre la necesidad de liquidar la miseria global. El segundo truco aplicado por quienes manipulan el tema de la miseria es su presentación en los programas de carácter geográfico, etnográfico y turístico, que muestran rincones exóticos del mundo. De esa manera la miseria se identifica con el exotismo y se transmite el mensaje de que su lugar idóneo son los lugares exóticos. La miseria, así mostrada, tiene el valor de algo curioso, casi de una atracción turística. Particularmente abundantes son las imágenes dedicadas a esa cuestión en los canales de televisión especializados en temas turísticos como Travel, Discovery, etc. El tercer gran truco de los manipuladores es la presentación de la miseria como un fenómeno estadístico, es decir, como un elemento normal del mundo real. La miseria vista así es algo imposible de erradicar y, por consiguiente, el hombre no puede entenderla como un reto para su civilización, ya que es algo con lo que hay que aprender a convivir". (continúa en el siguiente post) Tehuacán, Puebla (México), 11 de junio de 2007 June 11 Lost in translationLa radio que utilizamos para enterarnos de los accidentes, escaneando a las distintas corporaciones (bomberos, Cruz Roja, Tránsito...), empieza a gritar de repente: - ¡Poli, poli, poli! - Adelante. - Dile a Moreno que cheque el diez once en Coca Romeo: hay cuarenta y cincos. - Tres, tres. Un minuto más tarde, por esa misma radio: - ¡Chente, Chente, Chente! - ¿Qué veinte? - Cuatro del treinta y ocho. - Veintidós, veintidós. - Cuatro del treinta y ocho. - Afirma, afirma. ¿Tu dieciocho? - Al cinco en beta alfa. - Ok, ok. Diecisiete de treinta y dos en Reforma y Tres. - Tres, tres. Voy para allá. - Háblame a mi catorce coca cuando llegues, que vamos a otro treinta y ocho. - ¿Cuarenta y cincos? - Negativo: sólo alcance, pero están bien setentas. - Ok. ¿De ahí al cero nueve? - Cero nueve de cero seis, bien cero seis. Y lo peor es que lo entiendo... Tehuacán, Puebla (México), 10 de junio de 2007 Más fotoakasBueno, os dejo otro albumcillo: Home Sweet Home. Es el primero de lo que serán varios sobre Tehuacán: casa, el trabajo, la ciudad en sí, fiestas por la noche... Tened en cuenta que igual no son álbumes con demasiado interés (bueno, para vosotros, que a mí me gustan, leñe) y que, además, irán variando con el tiempo, porque les seguiré añadiendo fotillos (bueno, pues como también pasará con el resto de álbumes si vuelvo a los mimos sitios. Por ejemplo, del de Córdoba haré una ampliacion en breve), así que, el que se anime a verlas, que lo haga con calma y sin grandes expectativas. Por otro lado, y para compensar, tiene comentarios bastante explicativos. Bueno, avisados quedáis: ¡divertíos! Tehuacán, Puebla (México), 10 de junio de 2007 June 06 Protagonistas en MéxicoBueno, esto lo escribí cuando apenas llevábamos dos meses por aquí y sin ninguna intención de publicarlo. Pero llegan cambios importantes que van a inaugurar una nueva etapa, y antes de que se vaya una de las protagonistas básicas de toda esta historia, quería que supiérais cómo veía entonces a los tres sujetos que hace ya cinco meses comenzamos esta aventura, y que en este tiempo hemos plantado campamento base en la calle 2 Poniente 101, Tehuacán. Miento, no es campamento base: es casa... Protagonistas en México María es bajita, tierna, entrañable. No es tampoco de esas chicas dulces y cariñosas, casi mimosas, sino que viste un delgado cascarón de persona normal, que tras dos meros raspones saca a relucir ternura y ese cariño sano que queda tan lejos de la ñoñería y que tanto incita al abrazo. Es de silencio breve y conversación recurrente; de secreto firme y confesión sincera, ese tipo de confesión que sólo cae en los amigos y te hace sentirte privilegiado cuando te toca, al tiempo que algo culpable si no le devuelves un secreto igual de íntimo, porque te da la impresión de que ella se abre ante ti mientras tú permaneces en tu concha. Anaïs condena con la mirada y sentencia con frecuencia a penas de indiferencia. Es de raza áspera y sabor agridulce, de verbo brusco y verdad rotunda cargada siempre de juicio y opinión. Adicta al silencio íntimo en el que, con suerte, te incluye, no hablándote, pues se rompería el espacio de intimidad, sino invitándote a una conversación muda en la que no se comparten ni verdades ni opiniones, sólo presencias. Ni siquiera sé qué es lo que me gusta tanto de ella, a mí, que la bordería siempre me ha parecido un don para la gente que me es ajena. Pero sospecho que tiene algo que ver con su sonrisa: la misma mirada que te atraviesa y te clava, que te escudriña y te desprecia, se convierte y te saluda, te recibe y te abraza al abrigo de una sonrisa que por escasa es valiosa y que por abundante nunca pierde brillo. Yo me he llegado a colar en esa sonrisa, normalmente, seamos sinceros, cuando la abre para otros, y he visto una habitación pequeña, una sala vip donde la bordería se derrite y se convierte en mero humor particular, otorgando impagables concesiones a abrazos y caricias. ¿Y yo? A mí las cosas me siguen pasando sin que yo las provoque.
Yo sigo viviendo en un mar enorme en el que ni hago ni deshago corrientes, sino
que sólo vivo rodeado de olas: olas que miro desde la orilla, olas con las que
juego, olas en las que me dejo llevar, olas contra las que nado…, pero siempre
olas que están ahí y de las que yo simplemente disfruto, aun cuando me golpean.
Yo sigo siendo el rey del surf, siempre en la cresta de la ola, y cuando a
veces la ola me arrastra al fondo, lo hace porque yo la dejo, sólo por el
placer de bucear de vez en cuando. Yo conservo mi título de submarinista y me
he hecho capitán de fragata vadeando tempestades, gozando por igual de vientos
huracanados y de calma chicha, viejo lobo de mar que navega anclado al puerto
de la felicidad. Tehuacán, Puebla (México), 23 de marzo de 2007 June 04 Mi pequeña HabanaMi pequeña Habana tiene cuatro provincias y vive sin capital. Mi pequeña Habana, para ser sinceros, ni siquiera es mía: soy sólo un turista bienvenido, como todo el que hasta aquí se acerca. Mi pequeña Habana no entiende de planes y vive en una franja horaria inventada; es caótica y desorganizada, incluso contradictoria. Pero tiene la magia de lo improvisado, el duende de la sorpresa. En mi pequeña Habana se llora y se sufre, se siente y se piensa, se entra en détresse. Pero en este recodo las risas son la moneda en curso, y el único visado se destapa con mechero; así que se tramitan agobios y se sellan discusiones, se pierden en la burocracia de la fiesta, se deportan y quedan más allá de la frontera. Mi pequeña Habana duerme a la luz del sol, los días impares y a ritmo de autobús. Tiene sede local en Córdoba y embajadores itinerantes que exportan su materia prima de baile, juerga y diversión. Mi pequeña Habana es Ángela, es Ana, es Mikel y es Teresa: es un paraíso que ha aparecido en México y en vez de en el pasaporte, te sella en el corazón. Tehuacán, Puebla (México), 3 de junio de 2007 June 02 IndignaciónIndignación es una palabra que casa con el periodismo. Debe de ser eso, que queda bien, porque son conceptos medio inherentes: cuando estás trabajando ves un montón de miserias que, por supuesto, te indignan; cuando intentas cubrir algo y no te dejan porque es de acceso restringido o porque la prensa estorba, te indignas; cuando la gente viene a reclamarte cosas sin sentido, cómo no, te indignas, y cuando intentan colarte publicidad como información, obviamente, te indignas. Pero lo peor es la indignación endógena, la que te produce tu propio medio. Esa pereza que te genera cubrir cosas que, desde un principio, percibes como ridículas y sin interés; esa impotencia cuando te pasas el día currando para hacer alguna noticia o reportaje que te han pedido expresamente y que, sabe dios por qué, nunca se publica y se convierte en eterna compañera del polvo de los cajones de tu jefe; la rabia incontrolable al leer unos titulares que reinterpretan casi maliciosamente tu información; la amargura que te deja la tijera sin sentido aplicada a tus textos sin que medie consulta alguna. Desde que estamos aquí, todo esto es algo más corriente que el pan bimbo, y de nada han servido quejas, peticiones ni sugerencias: los jefes (porque ya no es sólo el desdentado, sino también los dos editores), son los jefes, y tienen mano ancha que no requiere de permisos. Yo, personalmente, he llegado a una estupenda simbiosis entre la indignación y la resignación, en la que la segunda, en su condición de parásito que vive de otros sentimientos, se va comiendo poco a poco a la primera, sustituyendo amargas protestas por cínicas sonrisas. Sin embargo, la última se la han hecho a Anaïs, y puede que no haya sido la más gorda, pero ha sido la tercera consecutiva que le cuelan y ha sido insultantemente descarada: después de estar día y medio persiguiendo una entrevista y de rebasar la incompentencia del personal de Turismo, que le obligó a recurrir al asalto bandolero a los entrevistados mientras se tomaban un café, se encuentra con que le dejan la entrevista reducida a dos preguntas. ¡Dos! Cielo santo, los cuestionarios de Phoskitos son más profundos... Y lo peor, ni siquiera lo hacen por falta de espacio, sino porque han considerado más interesante una foto general del grupo (estilo a las que se hacen los turistas japoneses con la catedral de turno de fondo, así de artística) a las respuestas y opiniones del protagonista de la entrevista. En fin, cuando prima el sensacionalismo, cuando prevalece la prensa de imagen y no de información, cuando los textos se cortan sin lectura previa y sin consideración siquiera hacia el sentido de las frases, cuando no sé qué decir para animarte, Sete, sólo te puedo apoyar con una cosa: mi indignación. Tehuacán, Puebla (México), 1 de junio de 2007 |
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